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Las Calabazas y Halloween

publicado por David Alonso 9 octubre, 2018 0 comentarios
la calabaza y halloween

Uno de los productos con más éxito en nuestro portal son las cremas ECO de calabaza de Vesana Superfoods, que ya con 4 variedades, chía, quinoa y cúrcuma, pimientos y lino, y manzana, dan solución a multitud de cenas bajo el concepto “Fast good” (rápido y bueno).

En octubre la calabaza alcanza su pico anual de popularidad, Y el motivo no es otro que Halloween, la gran fiesta norteamericana cada vez más instaurada aquí, ganando adeptos año tras año. Imágenes de calabazas iluminadas adornan escaparates, fotos, o redes sociales. Supermercados las venden, ya decoradas, o pendientes de hacerlo. Bolsas de golosinas “terroríficas”, arañas de goma, o maquillaje, se convierten en Súperventas.

¿Pero por qué esta tradición?

Pese a popularizarse en Estados Unidos, la fiesta tiene ADN celta, y es que en lugares como Galicia o Asturias llevaba celebrándose muchos años. En este caso es Irlanda quien la exporta a Norteamérica.

En la cuestión que nos ocupa, la calabaza iluminada procede de un tipo llamado “Jack O’Lantern”. Su leyenda lo trata como una persona de gran bajeza, excedido en el consumo de alcohol. Dos veces consiguió engañar al Diablo y esquivar a la muerte.

En la primera, su último deseo fue que el Demonio se convirtiera en unas monedas con las que tomar su último trago. Una vez en el bolsillo, rodeo las monedas de pequeñas cruces de madera. El Demonio, agobiado ante tanta cruz, le concedió 10 años más sin aparecer.

A los 10 años, Jack le volvió a pedir un último deseo. En este caso que se subiera a un árbol y le cogiera la manzana más alta. Una vez arriba, volvió a rodearlo de cruces. El Diablo volvió a ceder: no podría volver a aparecerse para reclamar su alma.

Con el tiempo, el astuto Jack moría. Era expulsado del Cielo tras su vida poco pudorosa, y debía bajar al Infierno. Allí lo esperaba el Diablo, que no había olvidado sus episodios. Unas brasas eternas arderían para Jack. Con ellas rellenó un nabo, que usaría para iluminar sus viajes por la tierra, buscando un lugar donde por fin descansar.

Según se cuenta, todavía no lo ha encontrado.

 

NOTA: Con los años se sustituyó el nabo por la calabaza, debido al excedente de estas y a su más fácil manipulación.

 

Foto cortesía de kjpargeter

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